Historia

                       “Carmelo – María o María – Carmelo,

                         ha sido el  binomio familiar desde el

                         nacimiento de la Orden del Carmen.”

 

Los  Carmelitas nacimos  a finales del  s. XII  y Principios del s. XIII y descendemos de los cruzados  establecidos en el  Monte Carmelo. Habían ido a conquistar los Santos Lugares. Vivían  en comunidad aunque a ninguno en particular le dieron el nombre de fundador. Permanecieron siempre fieles al modelo del Profeta San Elías vinculado a la montaña del Carmelo (1 R 18, 20-45).   Lo consideramos Padre e inspirador de nuestra Orden. Levantaron una Iglesia que la dedicaron a María la Madre de Jesús desarrollando así el sentido de pertenencia a la Virgen  como Señora del lugar. Tomaron el nombre de los “HERMANOS DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA DEL MONTE CARMELO” y le tributaron los honores que solían darse al fundador y Patrón. Un testigo de aquellos días los describió en los siguientes términos: “a ejemplo e imitación del santo y solitario profeta Elías y junto a la fuente que lleva su nombre (la fuente de Elías), habitan en colmenas de pequeñas celdas,  produciendo la miel espiritual” (Jaime de Vitry).

Curiosa la interpretación que hace más de seis siglos daba el historiador y apologeta (+1375) a la palabra  “carmelita”:

 

“Si  te sientes carmelita Lo indigno de tal evita.

¿Saber tu nombre apeteces? Es tres letras por tres veces:

Las tres primeras Car son; Las tres del medio hacen mel;

ita son las otras tres: Ita es así afirmación.

car te quiere sin maldad firme siempre en caridad

mel sea siempre en tu mente miel de virtud excelente.

Pues ita dice que así, afirme tu vida: ¡sí!”

(Arnoldo Bostio)